Boya por boya
Línea punteada: lo que el modelo dijo con menos de tres horas de antelación. Línea sólida: lo que la boya midió. El error medio es cuánto se separan, en metros, promediado sobre la semana.
Boya 41043 mar afuera
sin comparaciones todavíaMar afuera, al noreste. Guardamos lo que los modelos dicen para este punto y lo que la boya reporta. Cuando haya una semana de las dos cosas, aquí aparece la gráfica.
Boya 41053 San Juan
sin comparaciones todavíaGuardamos lo que los modelos dicen para este punto y lo que la boya reporta. Cuando haya una semana de las dos cosas, aquí aparece la gráfica.
Boya 41056 Vieques
sin comparaciones todavíaGuardamos lo que los modelos dicen para este punto y lo que la boya reporta. Cuando haya una semana de las dos cosas, aquí aparece la gráfica.
Boya 41115 Rincón
sin comparaciones todavíaGuardamos lo que los modelos dicen para este punto y lo que la boya reporta. Cuando haya una semana de las dos cosas, aquí aparece la gráfica.
Boya 42085 Ponce
sin comparaciones todavíaGuardamos lo que los modelos dicen para este punto y lo que la boya reporta. Cuando haya una semana de las dos cosas, aquí aparece la gráfica.
Cuánto se puede confiar, según cuánto falta
Un pronóstico para dentro de tres horas y uno para pasado mañana no valen lo mismo. Esta tabla junta las cinco boyas y separa por horas de antelación.
La tabla se llena sola cuando haya una semana de pronósticos guardados a distintas horas de antelación.
Cómo lo medimos
Nada de esto es opinión. Es una resta.
Guardamos
Cada hora, lo que CariCOOS (el modelo de olas de 120 m de la UPR) y Open-Meteo dicen para 28 spots y 5 boyas, a 0, 3, 6, 12, 24, 48 y 72 horas de antelación. También cada lectura de las boyas: altura, periodo, dirección, temperatura del agua.
Comparamos
Donde hay medida, que por ahora son las boyas. Juntamos cada pronóstico con la lectura de esa misma hora y anotamos la diferencia. El error medio que ves arriba es el promedio de esas diferencias, en valor absoluto.
Corregimos
Cada seis horas, con los últimos 60 días, calculamos por boya, por modelo y por dirección de la marejada cuánto hay que multiplicar la altura para que cuadre con lo medido. Cada spot usa su propio factor si tiene sensor; si no, el de su boya de referencia. Ese número aparece en la página de cada spot.
Medir en la orilla contigo
Las boyas están a millas de la rompiente. Lo que de verdad cambia el pronóstico es medir en el spot: un sensor flotante, una cámara que cuenta las series, gente de confianza que reporta. Todo entra por la misma puerta.
Una boya pequeña frente al spot
Una boya Spotter del tamaño de una bola de playa, anclada frente a Tres Palmas, Jobos o La Ocho, mide altura, periodo y dirección cada media hora y lo manda por satélite. Es la medida que convierte este sitio en el más preciso de la isla.
Un balcón con vista a la rompiente
Una cámara a prueba de salitre en el techo de un negocio o una casa frente al mar. Además de dejarte ver el spot, de su video sacamos el tamaño y la frecuencia de las series y lo comparamos con el modelo.
Salvavidas, escuelas, locales
Quien va al spot todos los días sabe cuándo el modelo miente. Un reporte con tamaño en la escala de siempre, a la hora de siempre, vale tanto como un sensor cuando viene de la misma persona cada mañana.
Fuentes: NOAA NDBC (boyas 41115, 41053, 42085, 41056, 41043), CariCOOS SWAN 120 m (UPR Mayagüez), Open-Meteo. Error medio = media del valor absoluto de (pronóstico − medido) en altura significativa. Los pares se forman a la misma hora, redondeando la lectura de la boya a la hora más cercana. El ajuste se recalcula cada seis horas con los últimos 60 días y se limita a ×0.5–×2.
